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Después de una cena informal con amigos belgas y
australianos (eso es afición, desde Melbourne para ver la carrera)
nos tomamos un merecido descanso y al romper el día nos disponemos
a efectuar las verificaciones administrativas y técnicas, siendo en
este caso algo menos meticulosas que en la prueba anterior en
Alemania, aunque con rigor.
En un abrir y cerrar de ojos comienzan los éntrenos libres
con 120 pilotos aproximadamente y en tandas de 30-40,en los cuales
José Maria Pont empezó la jornada con muy mala suerte ,apenas tres
giros y el cambio de su Ossa Stilleto se bloqueó, haciéndose
imposible seguir con su montura la competición, tanto Miguel Ángel
Palacios como Juanjo Blanco con sus Montesa Cappra VR los
finalizaron sin mayores complicaciones y con pesar al ver aparcado
vuelta tras vuelta a Pont en el margen del recorrido.
Antes de pasar a los éntrenos cronometrados para orden de
parrilla desmontamos parcialmente la Ossa y pudimos comprobar la
imposibilidad de continuar , pasando Pont a ser nuestro ayudante de
lujo.
Ya en la tanda de éntrenos oficiales pronto descubrimos
cierta inferioridad de nuestras monturas respecto a la mayoría de
oponentes por la cilindrada de las motos de éstos. Al ser un trazado
con fuertes desniveles en las subidas nos rebasaban con suma
facilidad. En el ecuador de la toma de tiempos de nuevo la fatalidad
se alía con nosotros y Palacios cae en una de las bajadas, dándose
un buen revolcón llegando a doblar el basculante de la moto y a ser
imposible el hacerla girar. Por suerte su integridad física apenas
sufrió gracias a las protecciones, siendo bien atendido por la Cruz
Roja italiana y por un médico del Ejército. Blanco finalizó con el
tiempo decimonoveno de un total de treinta y cuatro participantes en
su tanda. |